domingo, 18 de septiembre de 2011

G*

Elegí que tu fueses la persona que llenase mis días de sonrisas, que me comieras a besos.
Elegí tu voz al otro lado del teléfono.
Elegí llorar por ti de vez en cuando, creerme tus verdades y creerme a medias tus mentiras.
Elegí que no quería otros abrazos, ni otras manos deambulando por mi pelo.
Elegí nuestro mes del año y nuestro día del mes, que tú fueras mi locura y mi cordura, las idas y venidas, las despedidas, la impotencia y la incertidumbre.
Elegí el miedo a fallar y los impulsos, las miradas, temblar, hacerme adicta a ti, a tus manías y a tu manera de hacer las cosas.
Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella.
Elegí no callarme nada, dártelo todo, hablar de nosotros cuando hablaba de mí, ser fuerte y luchar por un solo motivo, darte todas mis oportunidades, para siempre.
Elegí no poner límites.
Elegí arriesgar, jugármela y ahora... mirame..

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