lunes, 7 de noviembre de 2011
lunes, 24 de octubre de 2011
Con
el tiempo te vas dando cuenta cariño de que la vida no es de color de rosa (mi favorito),
que las cosas suceden aunque tú no quieras,por desgracia, y cuando menos te lo esperas amor,
que la gente te acaba defraudando, incluso la que menos esperas, que
los años no perdonan (aunque digamos que lo hacemos pero no olvidamos) y que la vida cuanto más años tienes, más duele,
que las amistades se pierden de la manera más fácil, que los "para
siempre" son horribles y llevan demasiadas ilusiones descarriadas de la mano, que los
amigos de verdad, los reales, perduran en la distancia, que un amigo no es aquel que
te dice ¿estás bien? si no que, sin preguntártelo, te saca a rastras de
casa porque es evidente que no lo estás, que la gente a la que quisiste
alguna vez puede hacerte muchisimo más daño que aquella a la que siempre odiaste,
que las decepciones nunca, jamás, vienen solas, que el carácter no mide la
fortaleza de las personas, que un abrazo a tiempo puede ser mejor que
cualquier medicina.
Y QUE LO QUE NO TE MATA, TE HACE MÁS FUERTE
Se suele decir que, sea cual sea la verdad, la gente ve lo que quiere
ver. Hay personas que pueden dar un paso atrás y descubrir que les
faltaba ver las cosas con más perspectiva. Otras personas se dan cuenta
de que la vida les está pasando factura. Otras pueden ver lo que estaba
ahí desde el principio... Y luego están ésas personas, aquellas que
huyen lo más lejos posible para no tener que verse a sí mismos. Y en
cuanto a mí... ahora ya lo veo todo claro.
sábado, 22 de octubre de 2011
2210
Lo peor del amor cuando termina son las habitaciones ventiladas, el puré de reproches con sardinas, las golondrinas muertas en la almohada.
Lo malo del después son los despojos que embalsaman al humo de los sueños, los teléfonos que hablan con los ojos, el sístole sin diástole sin dueño.
Lo más ingrato es encalar la casa, remendar las virtudes veniales, condenar a la hoquera los archivos.
Lo peor del amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le quedan dos puntos suspensivos…
jueves, 20 de octubre de 2011
martes, 18 de octubre de 2011
martes, 4 de octubre de 2011
Pensión compleja
Antes que nada, perdona si huele un poco a cerrado, hacía mucho
tiempo que nadie se alojaba aquí, y menos aún con la intención de
quedarse.
Ábreme bien de puertas y ventanas. Que corra el
aire, que entre tu luz, que pinten algo los colores, que a este azul se
le suba el rojo, que hoy nos vamos a poner moraos.
Y hablando
de ponerse, vete poniendo cómoda, que estás en tu casa. Yo, por mi
parte, lo he dejado todo dispuesto para que no quieras mudarte ya más.
Puedes
dejar tus cosas aquí, entre los años que te busqué y los que te pienso
seguir encontrando. Los primeros están llenos de errores, los segundos,
teñidos de ganas de no equivocarme otra vez.
El espacio es
tan acogedor como me permite mi honestidad. Ni muy pequeño como para
sentirse incómodo, ni demasiado grande como para meter mentiras. Mis
recuerdos, los dejé todos esparcidos por ahí, en cajas de zapatos
gastados y cansados de merodear por vidas ajenas. No pises aún, que está
fregado con lágrimas recientes, y podrías resbalar. Yo te aviso.
El
interruptor general de corriente está conectado a cada una de tus
sonrisas. Intenta administrarlas bien y no reírte demasiado a
carcajadas, no vayas a fundirlo de sopetón.
No sé si te lo había comentado antes, pero la estufa la pones tú.
Y
hablando del tema, he intentado que la temperatura del agua siempre
estuviera a tu gusto, pero si de vez en cuando notas un jarro de agua
fría, eso es que se me ha ido la mano con el calentador. Sal y vuelve a
entrar pasados unos minutos. Discúlpame si es la única solución, es lo
que tenemos los de la vieja escuela, que a estas alturas ya no nos
fabrican ni los recambios.
Tampoco acaba de funcionarme bien
la lavadora. Hay cosas del pasado que necesitarán más de un lavado, es
inevitable. Y hay cosas del futuro que, como es normal, se acabarán
gastando de tanto lavarlas. La recomendación, ensuciarse a su ritmo y en
su grado justo. Eso sí, no te preocupes por lo que pase con las
sábanas, que las mías lo aguantan todo.
Para acabar, te he
dejado un baño de princesa, una cama de bella durmiente, un sofá de puta
de lujo y algo de pollo hecho en la nevera. Para que los disfrutes a tu
gusto, eso sí, siempre que sigas reservando el derecho de admisión.
Aquí no vienes a rendir cuentas, sino a rendirte tú. Aquí no vienes a
competir con nadie, sino a compartirte a mí. Y lo de dar explicaciones
déjalo para el señor Stevenson.
El resto, no sé, supongo que
está todo por hacer. Encontrarás que sobra algún tabique emocional, que
falta alguna neurona por amueblar y que echas de menos, sobre todo al
principio, alguna reforma en fachada y estructura.
Dime que tienes toda la vida, y voy pidiendo presupuestos.
Dime que intentaremos toda una vida e iré encofrando mis nunca más.
El sentimiento negativo.
domingo, 25 de septiembre de 2011
martes, 20 de septiembre de 2011
Nadie me recordará por mis pensamientos secretos.
Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso pero, en definitiva, pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demas duermen, escucharía cuando los demas hablan y como disfrutaría de un buen helado de chocolate..
No dejes pasar un sólo día sin decirle a la gente que quieres que la quieres, vive enamorado del amor.
Estamos equicocados al pensar que dejamos de enamorarnos cuando envejecemos, porque envejecemos cuando dejamos de enamorarnos. Que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido..
Di siempre lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente, si supiera que ésta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oir tu voz grabaría cada una de tus palabras para poder oirlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo te diría que te quiero y no asumiria, totalmente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaria decirte cuánto te quiero, que nunca te olvidaré.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demas duermen, escucharía cuando los demas hablan y como disfrutaría de un buen helado de chocolate..
No dejes pasar un sólo día sin decirle a la gente que quieres que la quieres, vive enamorado del amor.
Estamos equicocados al pensar que dejamos de enamorarnos cuando envejecemos, porque envejecemos cuando dejamos de enamorarnos. Que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido..
Di siempre lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente, si supiera que ésta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oir tu voz grabaría cada una de tus palabras para poder oirlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo te diría que te quiero y no asumiria, totalmente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaria decirte cuánto te quiero, que nunca te olvidaré.
domingo, 18 de septiembre de 2011
G*
Elegí que tu fueses la persona que llenase mis días de sonrisas, que me comieras a besos.
Elegí tu voz al otro lado del teléfono.
Elegí llorar por ti de vez en cuando, creerme tus verdades y creerme a medias tus mentiras.
Elegí que no quería otros abrazos, ni otras manos deambulando por mi pelo.
Elegí nuestro mes del año y nuestro día del mes, que tú fueras mi locura y mi cordura, las idas y venidas, las despedidas, la impotencia y la incertidumbre.
Elegí nuestro mes del año y nuestro día del mes, que tú fueras mi locura y mi cordura, las idas y venidas, las despedidas, la impotencia y la incertidumbre.
Elegí el miedo a fallar y los impulsos, las miradas, temblar, hacerme adicta a ti, a tus manías y a tu manera de hacer las cosas.
Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella.
Elegí no callarme nada, dártelo todo, hablar de nosotros cuando hablaba de mí, ser fuerte y luchar por un solo motivo, darte todas mis oportunidades, para siempre.
Elegí no poner límites.
Elegí arriesgar, jugármela y ahora... mirame..
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